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Vino y vino espumoso
Una historia de generaciones
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Una historia de generaciones
    Esta es una de aquellas historias empresariales que tiene el ingrediente perfecto para una película de Hollywood.

    Los protagonistas se distinguen por su profundo arraigo y conocimiento del mundo, insolencia, pasión por el producto, conciencia del bien y del mal y el coraje de tomar decisiones históricas. Y a final de cuentas también es protagonista de esta historia una línea de embotellado de Krones, la cual fue instalada por la bodega Domaine du Tariquet en la Gascuña francesa para el envasado de sus vinos y de sus aguardientes armagnac.

    Un domador de osos llamado Artaud emigró de los Pirineos con sus dos animales a finales del siglo XIX a América, regresó nuevamente a Francia en 1912 y descubrió el Tariquet, un pequeño castillo con una granja y siete hectáreas de viñedos. Su anhelo era comprarlo, sin embargo no tenía suficiente dinero. Pero su hijo, quien se había quedado en Nueva York trabajando como barman decidió participar en el negocio y conjuntamente compraron el viñedo. Durante la Primera Guerra Mundial su hijo fue herido y pasa varios años amnésico en diferentes hospitales franceses hasta el año 1922. Luego trae a su esposa de Nueva York a Francia y festejan su regreso con el nacimiento de su pequeña hija Hélène.

    La Segunda Guerra Mundial hace partir al joven Pierre Grassa al suroeste de Francia. Pierre nace en Francia como hijo de padres españoles, inicialmente es contratado como pastor y después del cautiverio de guerra y su huida, ingresó al movimiento de resistencia francés. Conoce a Hélène, forman una pareja, tienen cuatro hijos y le dan nueva vida a Tariquet. Dos de sus hijos, Maïté e Yves deciden continuar con la tradición familiar. En 1972 crean una sociedad, junto con su padre, desarrollando la venta de los armagnacs elaborados en el castillo. Entretanto ya poseen alrededor de 40 hectáreas de viñedos propios.

    El mayor dueño de viñedo bajo una sola denominación

    Actualmente Armin y Rémy Grassa administran en la quinta generación junto con su tía Maïté la bodega Tariquet. Armin se ocupa de la bodega, Rémy de la comercialización y Maïté es el alma del viñedo.

    En Francia la bodega de Tariquet ya se encuentra entre las más populares, en Alemania sus perspectivas son excelentes. En el concurso «Berliner Wein Trophy 2010» el Domaine du Tariquet Chardonnay obtuvo la medalla de oro, el Tariquet Classic la medalla de plata. En el gran premio vinícola internacional Mundus Vini 2010 el Sauvignon y el Les 4 Réserves fueron galardonados con la medalla de plata. Una particularidad es el vino de sobremesa Tariquet Les Dernières Grives, cuyas uvas también son muy apetecidas por los últimos tordos, en francés «dernières grives» que emigran cada año al sur. Un maravilloso vino de consistencia casi similar a un licor.

    Tiempo para una nueva inversión

    Ocho millones de botellas quieren ser llenadas de manera segura, higiénica y rentable. La línea de embotellado existente tenía más de 20 años con un rendimiento apenas del orden de 4.500 botellas por hora y por lo tanto era necesario operarla 16 horas en un régimen de dos turnos por día. Además ya no estaba en condiciones de cumplir con las elevadas exigencias higiénicas de la empresa. Sin embargo, el mayor riesgo era una parada transitoria de la línea, ya que Tariquet no produce con puesta en almacén sino sobre pedido en un ciclo de 21 días. A eso se sumaba la necesidad de presentar certificaciones imposibles de alcanzar con la antigua línea. Había llegado el momento para una nueva inversión. Tariquet ya había trabajado con una etiquetadora de Krones en la antigua línea, «sin embargo, inicialmente no teníamos conocimiento que Krones construyera líneas completas», reconoce Armin Grassa. Y la familia optó precisamente por una línea completa.

    Tariquet construyó una nueva nave directamente junto al castillo. Apenas una pared de vidrio separa una moderna y atractiva sala de degustaciones de la línea de embotellado. Los visitantes pueden ver precisamente las dos principales máquinas, la llenadora y la etiquetadora. Una línea de exposición. «Como empresa familiar gozamos del privilegio de escoger nosotros mismos las máquinas y el fabricante. No tenemos que ceñirnos a especificaciones ni límites impuestos por un consejo directivo o consejo de vigilancia. Tuvimos una idea y la pusimos en práctica», afirma Armin Grassa. «Su costo fue algo más alto que lo originalmente planificado, pero también es una inversión a largo plazo para los próximos 25 años». 

    Extraordinaria en términos de higiene

    La línea inicia con una despaletizadora de botellas nuevas de la serie Modulpal de Krones, la cual levanta las botellas transversalmente a la línea y las coloca sobre los transportadores masivos. Después las botellas son separadas y llegan al bloque de llenado Modulfill compuesto por enjuagadora, llenadora y tapadora. «Se trata de la primera llenadora de Krones sin mesa de máquina en esta ejecución más pequeña», se alegra Armin Grassa. «En términos de higiene este sistema nos pareció simplemente extraordinario. Además, el sistema de llenado de la Sensometic VKPV-CF brinda también la posibilidad del llenado a presión, lo que nos abre nuevas posibilidades para el futuro. Sumamente importante era para nosotros además la preevacuación y el barrido con inyección bien definida de nitrógeno para un llenado con baja absorción de oxígeno. Durante el llenado del armagnac, la enjuagadora Moduljet anteconectada nos permite enjuagar las botellas con el mismo armagnac en vez que con agua. Ese es un punto importante en cuanto a calidad del producto y flexibilidad del sistema». Una enroscadora Zalkin está vinculada directamente en bloque a la llenadora. Opcionalmente se puede emplear también una taponadora de corchos naturales de Krones, vinculada mecánicamente a través de un tornillo sin fin. Un dispositivo de control Checkmat instalado a la salida del bloque controla el nivel de llenado. 

    Una capsuladora y una secadora fueron instaladas en el trayecto hacia la etiquetadora. La etiquetadora Bonamatic posee dos conjuntos etiquetadores de adhesivo frío y tres conjuntos dispensadores de etiquetas autoadhesivas para decoraciones más sofisticadas. Armin Grassa: «Las etiquetas autoadhesivas abren más posibilidades de mercadeo, su presentación es mejor en cuanto a la calidad y cada vez son más asequibles». Una cámara integrada permite orientar las etiquetas y un dispositivo de control Checkmat controla la posición correcta de las etiquetas. Después de un trayecto pulmón, una formadora de cajas Variocart de Krones confecciona cajas de cartón de seis unidades, una encajonadora Acepack de Kosme coloca las botellas en las cajas de cartón, una selladora Sealpack de Kosme las cierra y finalmente una segunda paletizadora Modulpac coloca las cajas sobre palets, los cuales finalmente son enfardados. Todas las válvulas de la línea de llenado son de la serie Evoguard. «Nos agradó mucho la capacidad de Krones, la posibilidad de poder comprar todas las máquinas a un solo proveedor y el hecho de tener un solo interlocutor, tanto durante la fase de planeación como también en el futuro para el servicio posventa», enfatiza Armin Grassa. «Los cuatro operadores de la línea están muy contentos y necesitaron poco tiempo para familiarizarse con las máquinas». 


    Máquinas y soluciones seleccionadas
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