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    Vivir como Dios en Franconia
      8.000 botellas por hora en apenas 240 metros cuadrados.

      En el correr de las décadas la producción de la cervecería aumentó de 300 hectolitros a 40.000 hectolitros y sin perder jamás su identidad. Además, el sabor de la cerveza de la cervecería de propiedad del tabernero, disyóquey, actor aficionado y padre de familia Konrad «Conny» Krug mejora cada vez más. Hasta tal punto que el embotellado de la cervecería Krug-Bräu en Breitenlesau en la provincia bávara de Franconia Alta ya no daba abasto. La solución a este «problema» fue una nueva línea completa de Krones y Kosme. Fue instalada en un recinto muy estrecho y desde el pasado verano permite que las cervezas Krug sean transportables para los consumidores bávaros del norte e incluso para una parte de la región de la Franconia Suiza.

      Un travieso polifacético

      El propietario de la cervecería Konrad «Conny» Krug es único, un travieso, un buen empresario, un hombre de familia, un hombre polifacético y sincero y que además cumple lo dicho. Hace 40 años heredó la cervecería de su madre cuando tenía 20 años de edad. En aquella época había terminado su aprendizaje como maestro cervecero y producía 300 hectolitros al año. Hoy día son casi 40.000 hectolitros. El tatarabuelo de Konrad Krug había adquirido la propiedad agrícola en 1820 y comenzó a producir cerveza en 1834. Konrad Krug fue el primero de la familia en envasar la cerveza en botellas. «Empecé de la manera más sencilla: recogía botellas vacías, las lavaba con un cepillo rústico y luego las ponía en remojo, las llevaba en una carretilla a la taberna, las llenaba tirando del grifo, les colocaba una etiqueta en blanco y ahí escribía a mano ‘Lager’ y después vendía las botellas a 50 peniques», recuerda. «Este era mi nivel tecnológico en el año 1973 y ahora soy dueño de una línea de Krones», manifiesta con orgullo.

      8.000 botellas por hora en apenas 240 metros cuadrados

      En junio del 2013 fue puesta en servicio la nueva línea después de apenas seis semanas de tiempo de instalación con un coeficiente de rendimiento del 93 por ciento. Con un rendimiento de 8.000 botellas por hora la línea fue instalada en apenas 240 metros cuadrados, además de 80 metros cuadrados para el equipo periférico, como tanque de guarda, tanque de sedimentación de sosa cáustica, generador rápido de vapor, compresor de presión baja y armarios de distribución. Aquí también desemboca en un panel de distribución una tubería subterránea de cerveza proveniente de la bodega de maduración, distante a unos 100 metros.

      A pesar de un rango de rendimiento más bien medio, Krug utiliza un robot paletizador Robogrip, el cual se encarga tanto de la despaletización como de la paletización, y en un futuro también del paletizado de los kegs llenos. Durante los fines de semana cuando hay programa en la discoteca y los visitantes pasan delante de la fachada de vidrio del embotellado camino al salón de baile, Conny Krug ilumina la línea de color azul y pone a funcionar el robot sin carga. Un poco de espectáculo.

      Un sueño, cuando el robot baila girando

      «Ahora las botellas contienen una calidad de cerveza completamente diferente», dice Konrad Krug. «Ahora el proceso de envejecimiento en la botella inicia mucho más tarde. Trabajamos sin una pasteurización flash y sin pasteurización y ofrecemos ahora una conservación mínima de seis meses. Con la línea antigua eso hubiera sido imposible. Estoy muy contento de tener ahora una línea completa de embotellado de un solo proveedor y aún más que sea de Krones. Y no me decepcionaron en nada, al contrario más bien me sorprendió todo lo que hicieron por mí. Ahora, naturalmente tenemos capacidad libre de llenado y ya hemos recibido las primeras ofertas para un embotellado por encargo. Por ejemplo, ayer llenamos 60.000 botellas, sin horas extras, con dos hombres en un régimen de un solo turno. Confieso sinceramente que es un sueño caminar por la línea y saber, que todo empezó con un cepillo rústico y ahora hay un robot que baila girando», expresa contento Conny Krug.


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